Complemento opcional

Sabemos si el anuncio te ha traído un socio. No solo si te ha traído un clic.

Cualquier agencia te puede montar campañas en Google. Ninguna puede decirte qué pasó después del clic, porque no tiene tus reservas ni tus cobros. Nosotros sí: la web, las reservas y los pagos de tu gimnasio ya están en Orlo. Por eso podemos seguir a una persona desde el anuncio hasta el día que se hace socia — y decirte exactamente cuánto te ha costado.
250 €/mes de gestión · Tu presupuesto lo pagas tú a Google · Sin permanencia

El problema de la publicidad para gimnasios

Una agencia te enseña un informe con impresiones, clics y «conversiones». Las conversiones suelen ser formularios rellenados. Nadie sabe cuántos de esos formularios acabaron entrenando en tu gimnasio el martes siguiente, ni cuánto pagaste por cada uno de los que sí.

No es mala fe: es que la agencia no tiene tus datos. Ve hasta la puerta de tu web y ahí se acaba. Lo que pasa dentro — quién reserva una clase de prueba, quién vuelve, quién se hace socio y cuánto paga — no lo ve nadie más que tú.

Nosotros ya estamos dentro.

Cómo funciona

Cuatro pasos, del anuncio al alta.

1 · Las palabras clave salen de tus datos, no de una plantilla

Miramos qué buscan de verdad las personas de tu zona: tu disciplina, tu barrio, tus horarios. Un box de CrossFit en Gràcia y un estudio de pilates en Sant Cugat no compiten por lo mismo, y no deberían pagar por las mismas búsquedas.

2 · Las landing pages viven en tu propia web

No en un dominio de agencia que desaparece cuando dejas de pagarles. Están en tu web de Orlo, con tu horario y tus precios reales, y se actualizan solas cuando cambias algo. Cargan rápido porque son tu web, no una copia.

3 · Seguimos el clic hasta la reserva y hasta el alta

Cuando alguien llega desde un anuncio, lo sabemos. Si reserva una clase de prueba, lo sabemos. Si se hace socio tres semanas después, también — y sabemos qué campaña lo trajo.

4 · El presupuesto sube donde funciona y baja donde no

Comparamos lo que cuesta cada socio nuevo con lo que habíamos acordado contigo. Las campañas que traen socios reciben más presupuesto; las palabras clave que gastan sin traer a nadie se paran. Y cada cambio queda registrado en tu cuenta de Orlo, con la fecha y el motivo.

Lo que sabes cada mes

No un PDF con gráficos de colores. Los mismos números que usas para decidir cualquier otra cosa del gimnasio:

  • Cuánto has invertido, frente a lo que habías presupuestado
  • Cuántos socios nuevos han venido de los anuncios
  • Cuánto te ha costado cada uno
  • Qué campañas los han traído y cuáles no han traído a nadie
  • Cada cambio que hemos hecho, cuándo y por qué

Y como los socios están en Orlo, sabes lo que sigue: cuántos siguen entrenando tres meses después. Un socio que cuesta 40 € y se queda un año no es lo mismo que uno que cuesta 25 € y se va en febrero.

Y dicho claramente: el panel para consultar estos números dentro de Orlo se está terminando de construir. Hasta que llegue, te los damos nosotros, cada mes y por escrito. Lo que ya ves en tu cuenta desde el primer día es el registro de cambios: qué hemos tocado, cuándo y por qué.

Tu cuenta, tu presupuesto, tu decisión

Lo que sigue siendo tuyo cuando las campañas las llevamos nosotros.

La cuenta es tuya

A tu nombre y con tu tarjeta. Nosotros somos gestores, no dueños. Si un día lo dejas, te llevas la cuenta con todo su histórico: campañas, palabras clave y datos de conversión. No hay nada que «recuperar» porque nunca ha sido nuestro.

El gasto va aparte

Tu presupuesto de anuncios se lo pagas directamente a Google. Nuestra tarifa de gestión va aparte y siempre desglosada, así que sabes en todo momento cuánto va a Google y cuánto viene a nosotros. No hay margen escondido en el gasto.

Paras cuando quieras

¿Agosto cerrado? ¿Enero lleno? Nos lo dices y la campaña queda pausada ese mismo día — y el cambio, registrado en tu cuenta con su fecha y su motivo, como todos los demás.

250 € al mes de gestión

Sin permanencia. Cancelas al final de cualquier mes.

Tu presupuesto de anuncios es aparte y lo decides tú. Para un gimnasio boutique en una ciudad española, entre 200 € y 400 € al mes suele ser suficiente para empezar a ver algo.

Un socio nuevo al mes ya cubre la gestión.

Antes de escribirnos

Cuándo tiene sentido, y cuándo no

Decirte que no también es parte del trabajo. No cobramos por gestionar campañas que no deberían existir.

Tiene sentido si

  • Tienes plazas libres que quieres llenar
  • Tu gimnasio ya funciona y quieres que lo conozca más gente de tu zona
  • Puedes sostener 200-400 € al mes de anuncios durante unos meses

No tiene sentido si

  • Estás lleno y con lista de espera
  • Abres dentro de tres meses y aún no tienes horario ni precios
  • Buscas resultados en dos semanas — la publicidad de búsqueda tarda en asentarse, y los primeros meses son tanto para aprender como para vender

Preguntas frecuentes

Las que nos hacen los gimnasios que se lo están pensando.
¿Necesito tener ya una cuenta de Google Ads?
No. Si no tienes, la creamos a tu nombre y con tu método de pago. Si ya tienes una, la vinculamos a la nuestra como gestores y conservas todo tu histórico.
¿Los 250 € incluyen lo que gasto en anuncios?
No, y es importante que quede claro. Los 250 € son nuestra tarifa por crear y llevar las campañas. El presupuesto de anuncios es aparte, lo decides tú y se lo pagas a Google directamente desde tu propia cuenta de Google Ads — que sigue siendo tuya, con nosotros como gestores. En la factura verás siempre las dos cosas separadas.
¿Cuánto presupuesto necesito?
Para un gimnasio boutique en una ciudad española, entre 200 € y 400 € al mes suele ser suficiente para empezar. Menos de eso y hay tan pocos clics que cuesta saber si algo funciona.
¿Cuánto tarda en funcionar?
Los primeros clics llegan el mismo día. Saber si merece la pena tarda más: cuenta unos dos o tres meses para tener suficientes altas y poder decir algo con fundamento. Cualquiera que te prometa resultados en dos semanas te está vendiendo otra cosa.
¿Hace falta ser cliente de Orlo?
Sí. Todo esto funciona porque tu web, tus reservas y tus cobros están en el mismo sistema. Sin eso podríamos montarte campañas, pero no podríamos decirte qué socio ha traído cada anuncio — que es justo lo que lo hace distinto.
¿Puedo pararlo cuando quiera?
Sí. Sin permanencia: cancelas al final de cualquier mes. Y cualquier campaña se puede pausar en el día: nos lo pides y lo hacemos, sin esperar a fin de mes y sin discusión.
¿Cuántos gimnasios lo llevan ya?
Pocos. El servicio es nuevo, y preferimos que lo sepas antes de entrar, no después. A cambio, los primeros gimnasios reciben más atención de la que podremos dar cuando sean muchos.
¿Y si no funciona?
Te lo diremos. Si después de unos meses el coste por socio no tiene sentido para tu gimnasio, lo honesto es parar, y lo diremos antes de que lo digas tú.

Cuéntanos cómo está tu gimnasio

Dinos qué disciplina llevas, en qué barrio estás y si ahora mismo tienes plazas libres. Te decimos si creemos que la publicidad de búsqueda te puede servir — y si no, también.

Términos y condiciones

Usaremos tus datos únicamente para responder a tu solicitud. Más información en la política de privacidad.